Plantas aromáticas que aportan sabor, aroma y, a menudo, color a los platos. Se utilizan tanto frescas como secas y son indispensables en las cocinas de todo el mundo.
Coseche la mayoría de las hierbas justo antes de que florezcan, ya que es cuando su sabor alcanza su máximo esplendor. Coseche las hojas y los tallos jóvenes y tiernos.
No todas las hierbas son buenas vecinas. Las hierbas mediterráneas como el romero y el tomillo prefieren la tierra seca, mientras que hierbas como la menta y la albahaca necesitan más agua. Además, la menta puede crecer demasiado, por lo que es mejor cultivarla en una maceta aparte.
El mildiú polvoroso es una enfermedad fúngica que puede presentarse con alta humedad y falta de ventilación. Asegúrese de que haya suficiente distancia entre las plantas y riegue la base.
La pudrición de la raíz se debe a un suelo demasiado húmedo y un drenaje deficiente. Use macetas con agujeros de drenaje y tierra bien drenada.
Un invernadero proporciona un clima controlado, lo que permite que las hierbas crezcan más rápido y produzcan mayores cosechas. Asegúrese de proporcionar una ventilación adecuada.